Hace ya un año que viendo correr al maestro Prisi y al crack de Héctor me reté a participar en el Maratón Alpino Madrileño. Cada día que pasaba soñaba más y más en poner un nuevo motor a este tractor y convertirme en mamonazo!
Desde que supe de la existencia de esta carrera (no hace mucho), he sido consciente que es muy exigente y que debes llegar muy preparado si no quieres sufrir en exceso.
Por ello, y siguiendo la frase de un buen amigo (“la magnitud de tus sueños la decides con el tamaño de tus acciones”), me puse manos a la obra.
Diseñé mi propio programa de entrenamiento de 22 semanas, introduciendo clases de spinning y sesiones de natación además de casi 1000 kilómetros de trail running.
Ha sido duro, muy duro y no siempre he podido cumplir con los objetivos semanales por una u otra razón pero para mí lo más importante siempre ha sido mantener la constancia, pasito a pasito, intentando que mi estado de forma no fuera a peor, siempre igual o mejor.
Tras la tragamillas donde llevé el globo de las dos horas y con buenísimas sensaciones, decidí apuntarme a algunas carreras que me servirían para entrenar y curtirme (abantos, trébol y el cross de los 3 refugios).

Ya está aquí, no hay vuelta atrás, el próximo domingo estaré en el arco de salida junto con un puñado de locos deseando salir corriendo como si la vida nos fuera en ello.
Estoy completamente seguro que, salvo una lesión, volveré a ese arco y entonces se lo dedicare a una persona muy especial que falleció hace unos meses y que siempre me ha dado mucha fuerza para superar mis limites.
La batalla está a punto de comenzar, estoy preparado, la gloria nos espera!!!! Go Go Go!