Con vuestro permiso y para quien lo quiera leer, aquí dejo mi experiencia en mi primer ultra, nada más y nada menos, que 80km y 7000+. Pongan paciencia y atención:
Sábado de madrugada, son las 2:40 y no puedo dormir más, una mezcla de nervios y miedo me invaden, 3am, salgo de la cama media hora antes de lo previsto y parto en coche hacia Panticosa, lugar donde dará la salida esta salvaje prueba. Son las 4:30 y ya estoy con Tomás en el cajón de salida, los nervios se van, una extraña paz me invade, como la de quien deja de luchar, pero nada más lejos de la realidad. Despierta el pueblo a intempestivas horas a golpe de los guns and roses sonando fuerte por la megafonía del evento, benditos vecinos, se abstuvieron de sacar el rifle y cazar corremontes… por fin la ansiada hora, 5am, salimos!!!!
No me he colocado en los mejores puestos del cajón, no quiero presión, se lo que me espera, no busco competir con nadie, no lo haría aunque quisiera, este año es copa de España y por aquí está lo mejor de cada casa, sinceramente, acongoja. Los primeros kms son un tanto lentos, demasiado corredor para tan estrecho sendero, pero rápido nos vamos organizando y haciendo cómodo el trote, no se ve más allá de la luz de mi frontal pero antes que pueda darme cuenta, descubro frente a mí una gran mole, esta se intuye gracias a “los buenos” que ya nos sacan bastante y dibujan una hilera preciosa de luces subiendo a cholón este gran muro.
Los kms pasan lentos, muy lentos, no hacemos más que subir, bastoneo para guardar piernas y sigo subiendo, muy lento se cubren los kms, en apenas 12km llevamos más de dos horas de carrera, preámbulo de la que se avecina, vecina…
He encontrado mi sitio, voy junto a una joven atleta de la selección andaluza (Sofía se llama y consiguió un merecidísimo 2 puesto) con quién me compagino bien, marca ritmo en bajadas y subida, nos reímos y está haciendo muy amena esta primera parte de carrera, a pesar del desnivel, llevamos 20km y casi 2500+ de subida, salvaje para mis enclenques paticas.
Por fin! Hora de bajar, aunque sinceramente me tragué mis palabras, tan bestias son los cuestas para abajo que dan miedo, y lo digo yo que estoy descerebrado. Se puede ver muy al fondo de esta olla el albergue donde tenemos la primera base de vida, previa a la brutal subida al Garmo. Este sendero a base de “zetas” es largo y abrupto, aunque rápido, los bastones me dan un agarre extra y disfruto mucho del descenso. Por fin llegamos, km 25 de carrera y llevo casi 5h… será largo el día de hoy, muy largo… animado y contento me avituallo, recargo geles y sales, comida y agua, menudo subidote nos espera.
Salgo alegre, dispuesto a comerme el mundo, eso sí, con cabeza, piano piano comienzo esta subida al Garmo negro, el famoso 3000 de esta carrera, sigo con mi compi andaluza,pero cuando mejor está uno, zas! En toda la boca…
El tío del mazo, me golpea tan fuerte como puede, desnivel y quizás, falta de hidratación hacen de mí un pellejo que lucha por dar un paso más, apoyado en los bastones me siento rendido, alzo la vista y me siento solo, mi liebre sube alegre y desaparece, corredores me alcanzan y sobrepasan, maldito peregrinaje, maldito Garmo, hasta las piedras me hablan y me invitan a dar media vuelta, pero tras tirarme y alimentarme un rato saco fuerzas de flaqueza y decido, al menos, hacer cima, que menos!!! Chip cambiado y aunque abatido, asumo mi rol y me arrastro hasta la cima, vistas preciosas en la panorámica, un cresterio infernal y una gaita haciendo de este momento algo mágico, si amigos, ahí había un gaitero haciendo de las suyas… lástima que suene ahora más épico de lo que en realidad fue, me sentía derrotado. Ficho, control de carrera a 3000 metros de altitud y me tumbo con los jueces y voluntarios, les transmito mis ganas de abandonar una vez culminada la subida pero las palabras que de su boca salen son totalmente contrarias, me invitan a intentarlo, a llegar al menos al siguiente refugio, buscar ahí el aliento y alimento que necesito, saben que después de eso encontraré la chispa, confío en sus amables palabras, me dejo engatusar por quién parece le duele verte vencido y me armo de valor, amarro fuerte mis fieles bastones e inició la salvaje bajada al refugio, efectivamente, nuevos aires me refrescan la cara y despejan la mente, sigo dolorido, amago de calambres que no cesan pero si la mente quiere, el cuerpo puede. Refugio de “bachimaña” llevo 8h de carrera, 37km en las patas y casi 4000+
¡Como para no estar cansado!
Busco la inspiración allá donde sea, un plato de pasta, me siento, membrillo, me tumbo, chocolate, cunclillas… no sé bien que hacer para, no mitigar, pero si hacer más llevadero la molestia de los cuadriceps, empiezan a estar como traviesas y me acongoja, aunque llevo ya mucho, más aún me queda y tengo mil dudas.
Parar para coger aliento es de sabios.Tras uno despejar la mente y cerrar los ojos unos minutos la inspiración vuelve a mi, eso sí, no estoy totalmente convencido pero hay que intentarlo! Continúo jugando para bingo, mi bingo! Son las 14h y el sol pirenaico aprieta fuerte, las chicharras duermen la siesta y solo los asalvajados traileros son los que dan movimiento a este espectáculo de la naturaleza, bloques de piedra inmensos que quitan el hipo, ibones tan sumamente calmados que reflejan en ellos las montañas cual espejo recién limpiado, no es por dar envidia, pero aquello hay que verlo un situ, olerlo, vivirlo…
Llevo unos kms junto a un chico de Huesca con quién comparto mil y una experiencia, es lo bonito de este mundo, además de necesario, la soledad a veces es buena pero cuando algo en la mente falla, te vuelve demente y eso en las alturas, es cuánto menos, un abandono. Así pues, la compañía que nos hacemos es crucial, alcanzamos el inalcanzable refugio de “espomuso” éste tan nutrido de alimentos como el anterior solo que mis ansias han cambiado, desecho un plato de pasta que no consigo tragar y opto por algo tan sencillo como cacahuetes, el caso es consumir algo, aquí no vale dejarlo para luego, norma numero 1 del corredor: come e hidrata tanto y tan bien como se pueda.
Salimos juntos mi nuevo compi y yo, buche cargado, patas cansadas pero mente animada, el sol sigue siendo objeto de tortura, pega fuerte en la chaveta pero no mina, no lo consigue.
Brutales son los ascensos que en el perfil parecen tachuelas, ligeras subidas dibujadas en el dorsal hacen a uno alzar bien la mirada para ver su cumbre y también bajar la mirada para paso a paso, hacerse con ello. Entra aquí en juego mi fondo ¡también tendré que presumir! Saco galones y sin mirar atrás voy comiendo cada uno de los obstáculos que se nos presenta, ya sea subida o bajada como la que ahora afronto, por delante más de 1000m de descenso brutal que sería una tortura para quien esté acabado pero no, aún no lo estoy, con el punto extra de apoyo que me dan los bastones, bajo muy alegre por el camino, serpenteo la ladera, incluso salto sus rocas, curiosa la reacción de sentir calambres y fuerzas tremendas de comerte el mundo a la vez, puede que la mezcla de geles tenga algo que ver en todo esto…
La sarra (km55) último puesto donde apoyarme en la bolsa de vida, recargo bien el género que va en reserva y alimento este tísico cuerpo, son las 17:30, muchos se retiran en este punto, de fácil acceso en coche pero no es para mí una opción. Con bravura asumo que a falta de 25km no voy a rendirme, al menos, intentarlo a sabiendas que mis planes se han ido al traste, no voy en hora pero sinceramente, en una ultra, es lo de menos el reloj, la auténtica carrera es contigo, conseguir que cuerpo y mente se aclaren y en simbiosis, dar un paso más hacia el destino.
Por delante dos cerrillos, léase en tono irónico, porque maldito el ser que puso aquello ahí… sin sendero marcado y con el sol dando de lleno en el jepeto, afronto la que se supone es penúltima subidita (+600) aunque la muy cabrona, se divide en dos partes y cuando crees haberte alzado a ella y tras correr por una amarillenta pradera aparece un último , ahora sí, subidón que aunque corto, innecesario, parece mentira que escriba esto siendo corredor de montaña.
Un oasis en la cima, no estaba en los planes, nadie habló de ello ni se le esperaba pero allí estaba, un bigbag lleno de garrafas de agua, regalo de la organización a merced del consumidor, hubiera pagado por ello.
Bajada inmensa pero agradable, el sol ya se esconde, mi sombra es cada vez más grande, corro hacia ella y, aunque no la alcanzó, sé que avanzo. Avanzo alegre, voy camino de “Sallent” larga es la bajada, sendero aquí, atroche allá y tras sentir que te alejas del pueblo, terminas por llegar, calurosa es la bienvenida, vecinos, curiosos y voluntarios no paran de aplaudir y animar, así si! Así se siente uno grande aún siendo un nadie.
Qué bien me siento, último tramo de carrera por delante, antes de salir, me visto con frontal pues la noche amenaza, comparto risas con los ojipláticos voluntarios que se sorprenden de mi humor con tal paliza (el día que deje de sonreír, preocupense por mí)
Aslfato, curioso un día como hoy, apenas 1km y como no, monte, subida de humillar para dejar el listón bien alto, observo como me acerco a compañeros y no dudo, aunque no me juego nada, el afán competitivo ahí esta y lucho por alcanzarles, animo el ritmo, aprieto los dientes y enseguida estoy con ellos, risas, saludo y paso, continuo.. último control, “sierra plana” curioso nombre para un lugar que está en la cima de un cerro, quizás visto desde arriba si sea plana.
Aquí desde luego te obligaban a sonreír, me decía el controlador que sin ello, no me fichaba, así se hacen las cosas! Por supuesto le regalo la mejor de mis sonrisas, con bien de arrugas y salgo de ahí como un obús! Ya huele!!! Dos kms de pista que devoro como si acabara de empezar, luz encendida y una senda enrevesada e inclinada me llevan hacia el lugar que llevo horas soñando, no sin antes un par de paradas para estirar, no se olviden queridos, que llevo calambres hasta en los dientes de leche pero ya no hay nada que temer. Surco los bosques frondosos de esta maravillosa tierra, cada vez están más cerca esas luces que me llevan a soñar, oigo megafonía que me llama, es el faro de guía que alumbra al fatigado corredor y no podía faltar, llego al pueblo, amables voluntarios me informan que en menos de 1km tengo el arco.
Olvido los dolores, no existen. Fuera dudas. Lágrimas quieren inundar mi vista pero me hago el fuerte, primeros aplausos, calle empedrada, un giro, dos… una calle llena de gente, una moqueta roja a mis pies y un tío al fondo que grita tu nombre… terminaste valle de Tena!!!!!
Esfuerzo, sudor y alguna lágrima valieron la pena.
16h para atravesar este espectáculo de carrera es algo que nadie me hará olvidar
Mi más sincera enhorabuena a todos mis amigos que terminaron las 8k, 4k o los que por problemas no pudieron continuar y por supuesto, mil gracias a quienes estuvisteis desde casa, perdiendo el tiempo en ver cómo y por donde iba este escuálido corredor, pensaba en vosotros.
#AGOTEAM
#LOSLOCOSDELCERRO
#TRAILVALLEDETENA
#DEJADEPENSARYCAMINA
5 de septiembre de 2018
4 de abril de 2018
Mentiras piadosas. Mentiras de despedida
Tu mirada, reposada
sobre una vida de más de ochenta años, desprendía resiliencia una vez más. Nos mirábamos,
tú preguntándote por qué y yo estirando los segundos porque no te volvería a
ver. Al menos en esta vida.
"Por qué te
ríes" -me inquiriste-. "Porque estás muy guapa y te veo
estupenda" -te respondí, omitiendo para mis adentros- “y porque esperaba verte bastante peor".
Sin embargo, te vi eterna, muy mermada para como eras, pero con tu vivaz mirada
y eso me agradó.
Estabas tumbada en
una cama vieja de un hospital viejo, rodeada de cuatro achiperres viejos, pocos, en la que llaman Castilla "La Nueva". Esta vida siempre con sus guasas.
Pero allí estabas tú, después de haber afrontado el trabajar desde niña
sirviendo en casa de otros porque mi abuelo, tu padre, había quedado viudo
joven y con otra hija, en una España de posguerra. Años mas tarde y de otra mujer, nacerían la Piedad y mi padre, como el último de los cuatro hermanos que fuisteis. Mientras, tú conocerías a quién
fue el amor de tu vida y con el que trabajaste el campo y la vid. Por aquel entonces te
ocuparon el tiempo también la educación de dos hijos bien hermosos y, por desgracia, los rigores de la enfermedad del
tío, que le persiguió hasta el final de los finales. Aun así, reaños no te faltaron jamás para echar pa’lante sin que faltara
la sonrisa en esa tez curtida por la solana de La Mancha. Y en esto pasaron los años hasta que un día, ya de viejitos, enviudaste y, al poco, la vida te puso de nuevo a
prueba con un ictus que ha sido lo más feo que te ha pasado, porque éste te sacó del hogar y tuviste que rumiarlo sola, que por muchas
visitas que tuvieras y aún con unos hijos impecables, ya no estaba él, para que te reconfortara con su mera presencia, con su mirada, con sus silencios o en la noche, a tu lado en la cama. Por eso las noches se volvieron frías y los días prácticamente se componían de tedio por rutina y esperanza de volver a tu Alcázar, porque esa nunca la perdiste. Seis años
después, de hoy para mañana, la crème de la
crème de las enfermedades afloró. Ese arisco cáncer de páncreas quizá ya
había venido a visitarte y se había instalado hacía años, pero tu fortaleza supo mantenerlo oculto hasta que ya no había más que hacer que esperar una miaja de días a que
te fueras para siempre. Digna y plena.
Para mí quedan los
recuerdos, esas tardes de baño en la Alameda dentro de una estera en la que
habías calentado el agua al sol de la mañana, las tortas de manteca que
guardabas en la alacena, las siestas en la banca, tú memoria eidética, aquella mirada reposada sobre una vida de más de ochenta años y el tacto de tu mejilla,
último contacto físico al calor de los fríos besos del adiós.
Te despediste bromeando "Mírame, ya no tengo ni tetas" y diciéndome "A ver si me dan el alta pronto y la próxima vez que nos veamos
no es en el hospital" y yo, piadosamente respondí "Dalo por echo,
tía" a sabiendas de que era mentira.
Por esa vida eterna,
allá donde quiera que estés. D.E.P.
27 de junio de 2017
El oasis de Los Locos
No hay nada que más nos guste a Los Locos que disfrutar de la montaña en todas sus variantes, más aún cuando al hacerlo tenemos el enorme privilegio de hacerle a otro buen puñado de locos un poquito más fácil y llevadero el camino hacia sus sueños. Con esta máxima, qué mejor que crear un oasis allá donde el cansancio comienza a hacer mella.
A esos Locos GTPeros que nos regalasteis algunos minutos de compañía en vuestro paso por la granja, os queremos hacer un pequeño regalo en forma de recuerdo. Esperamos que os guste y os esperamos el año que viene, como siempre, a tope de Rock&Roll.
A esos Locos GTPeros que nos regalasteis algunos minutos de compañía en vuestro paso por la granja, os queremos hacer un pequeño regalo en forma de recuerdo. Esperamos que os guste y os esperamos el año que viene, como siempre, a tope de Rock&Roll.
Un abrazo LOCO
P.D.: Por respeto a los menores, hemos tapado las caras de todos aquellos que no tenemos el consentimiento directo de sus padres. Si queréis alguna foto original, poneos en contacto con nosotros por privado en la dirección admin@loslocosdelcerro.com y estaremos encantados de facilitárosla, tras haber confirmado vuestra identidad.
27 de mayo de 2017
Estás fino. ¡Estás, Fina!
“o de
la importancia de los signos de puntuación (puntos suspensivos, puntos
seguidos, puntos y aparte y admiraciones) en el mundo del trail”
La pareja por
excelencia escuchará de pie, impertérrita, la llamada de las montañas. Tensará
músculos a la par. Estarán listos para salir, estrujar la vida y sentir, sentir de verdad. Y así lo harán.
Lluvio, estás fino. Sin más. Porque no hay mucho más que decir. Mañana
reventarás el crono. Revalidarás que hace dos años tú estabas ahí por razones
más que justificadas y, con ello, volverás a expresar tu agradecimiento de la
mejor manera que sabes, de la única forma posible. Además, mañana volveréis a compartir
salida, monte bajo un cielo infinito y sentimientos que ningún otro será capaz
de comprender siquiera. Y eso es más importante que cualquier otra cosa.
¡Estás, Fina! Créetelo. Pese a todo y por encima de todo,
estás. Sonrisa ancha, que no deja espacio para nadie más en esa plaza. Plaza
que se quedará pequeña para albergarlas a ella y a tu ilusión. Recuerdo ahora
cuando allá, por aquel 17 de Junio de 2012, quedó su impronta en nuestra sierra
amada. Sonrisa del virtuoso pianista que tocó las teclas de nuestros sueños.
Rezaba una entrada en el blog: “¿cuándo se nos olvidó ser niños?” Ahora, más
que nunca, tengo totalmente claro que eso a ti no te pasó jamás. Sólo tú miras
siempre igual que ellos, sin límites ni restricciones y por eso Rafina, desde
recién levantada la mañana, te vestirás esa mirada de niño y esa sonrisa que
todo lo puede y no te desvestirás de ellas ni cuando bien avanzada la noche,
al tumbarte en la cama rendido y exhausto, con los ojos abiertos de par en
par, sonrías al techo recitando sin mediar palabra “Hoy ha sido el día”.
Lluvio,
prepararás el camino al pianista. Pianista, tocarás melodías que le harán
volar. Juntos seréis uno. Juntos seréis imparables. Vuestros sueños serán
nuestros sueños. Vuestros sufrimientos serán los nuestros. Vuestras alegrías
serán compartidas con nosotros. Pero la felicidad plena y a quienes dediquéis
cada paso serán sólo vuestros. Eso os pertenece a vosotros en exclusividad. Y
el día quedará imborrable en vuestro recuerdo. Inseparable de vuestro ser,
desde el momento en que toméis la salida y para siempre.
P.D.: Porque la
vida son ciclos, al igual que ese caluroso día de Junio escuché al pianista
desde detrás, mañana tendré la gran suerte de volver a hacerlo desde la misma perspectiva.
Rafa, ten por seguro que conforme las reciba, me encargaré de empujar las notas
hacia delante, con la escoba firme, para devolvértelas a modo de jaleo,
gritándote “Ondo, ondo, oso ondo, amigo. Lasai eta ondo pasa. Sólo tienes que
disfrutar”
P.D.2: Las entradas al blog a las que hago referencia son:
La sonrisa del pianista
Con la mirada de un niño
Naia
y para los que se pongan sentimentales, también aconsejo la lectura de:
Zegama, un sueño hecho realidad
y porqué no...
Betiko zoroak
La sonrisa del pianista
Con la mirada de un niño
Naia
y para los que se pongan sentimentales, también aconsejo la lectura de:
Zegama, un sueño hecho realidad
y porqué no...
Betiko zoroak
31 de enero de 2017
Adelante, ¡¡hasta la victoria!!.
No son lo mejores tiempos, pero siguen siendo tiempos Locos y, no podía dejar pasar el momento en el que uno de nosotros, de los New Locos, de la nueva hornada ha conseguido el triunfo en un carrera del Circuito Táctika Trail.
Nuestro amigo Isma. Ufano y socarrón. Que se rie de todo y de todos, empezando por si mismo. Humilde y de noble corazón. Ha sido quien ha cruzado primero la linea de meta y bien que nos ha dejado una instantanea que quedará para el recuerdo de todos, especialmente de él.
¡¡Enhorabuena crack!! Te lo mereces y seguro que habrá más días felices.
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