Ahora mismo que aún a estas horas por las calles de cualquier ciudad de nuestro pais cientos de corredores sacan su entrenamiento adelante.
Ahora mismo algunos de nosotros nos encontramos doloridos y convalecientes por lesiones o virus malévolos sufridos.
Ahora mismo es el momento de soñar el próximo entrenamiento.
De recordar las vistas desde el mirador de las Canchas después de esos largos 24 minutos de ascenso.
De revivir las vertiginosas bajadas por el Calvario.
De esperar esos últimos 195 metros del próximo maratón con las imágenes de nuestros mejores 195 metros pasados.
De repasar cada uno de los chistes que nuestros compañeros nos contaron en los últimos entrenamientos.
De sentir la bendita soledad de las calles en invierno.
De imaginarnos todos juntos cruzando campos, saltando piedras, pisando charcos, abrupándonos en la ventisca, estirándonos en la bajada, evitándonos en el spring y, esperándonos en el desfallecimiento, sosteniéndonos ante tropiezo, ayudandonos tras la caida.
Ahora mismo es momento de venirse arriba porque sois grandes, sois buenos, sois únicos.