24 de febrero de 2015

Comienza el juego... UTMB

Somos pura evolución, movimiento continuo, aunque  a veces se nos olvide. Nos creemos un hito en pleno monte cuando no tenemos más arraigo que las hojas que se agitan al comienzo del otoño. Por eso, muchas veces necesitamos ver una vieja foto olvidada en medio de un libro a modo de marcapáginas, para ser conscientes de cómo todo lo que nos rodea en esa descolorida  estampa nos ha ido abandonando: nuestros propios rasgos juveniles, ese pantalón tan pasado ya de moda, aquella camiseta no tan moderna ni tan bonita como nos lo parecía entonces…
El tiempo pasa… la vida es un círculo incompleto  que vamos cerrando inexorablemente a modo de Enzo. Aunque a veces no queramos reconocerlo e intentemos soslayarlo, completamos invisibles etapas que van cerrando esa circunferencia etérea que es nuestra vida.
No era todavía un corredor de asfalto y ya estaba triscando por los montes. Me parecía durísimo completar apenas quince kilómetros de toboganes y he llegado a acabar distancias que creí imposibles. Afrontaba carreras vertiginosas con la fuerza del corazón para terminar haciendo recorridos en los que pesaba más la cabeza y la organización. Recuerdo las miradas de los que nos llamaban ‘locos’ finalmente subyugados por la misma enajenación de los trayectos de montaña. ¿Quién es capaz de tirar la primera piedra ahora?
Lesiones, lluvias, vientos a veces huracanados, esguinces, sinsabores, sufrimientos más allá del límite, nieves, hielos, cansancio ya desde el primer paso, golpes, caídas,... sangre, sudor y, a veces, lágrimas, algunas de rabia y otras de impotencia.
Pero también días de sol y gloria,  sensaciones puras, intensas, escalofríos de gozo, endorfinas,  saltos que nos llevan casi al cielo… y un muy buen puñado de amigos, a veces y según las situaciones, casi hermanos.

Si tuviera que elegir ahora buscaría las mismas sendas. Demasiados buenos recuerdos para olvidarlos en el pozo sin fondo de la memoria y fingir que no han existido, que ya no forman parte de mí. No puedo negar que soy culpable de haber deseado rebuscar entre esos paisajes abruptos y montaraces esa punzada intensa del sentimiento pleno,  esa sensación, casi inmoral, de sentirse por un instante inmortal. Cuando llegue la hora del lento pero inexorable decaimiento físico lameré mis penas con este ungüento milagroso, con este bálsamo de Fierabrás…


Ahora llega el reto final porque para mí marca el límite de mis aspiraciones, es el sueño siempre soñado hecho realidad. Más arriba sólo está ya el cielo azul y profundo de lo desconocido, el sabor insulso de lo  inaccesible. Por fin tengo la oportunidad de correr el UTMB, la ruta por excelencia, el círculo mágico donde lleva años habitando el deseo, mi propio deseo. Contemplar sus paisajes, recorrer sus sendas, degustar sus sabores, aspirar sus intensos cielos, es regresar a ese paraíso primigenio, poder disfrutar del edén a pesar de nuestra congénita mácula. Es como empezar a dar esa primera vuelta que inició este largo camino.
Pero, como tantas facetas de nuestra vida, todo, hasta lo que más anhelamos, conserva en su interior la semilla amarga de la duda, la desazón del miedo a no alcanzar la mayor alegría cuanto más cerca estás de ella, esa aterradora rueda de lo que pudo y jamás llegó a ser que nos impide disfrutar siempre y en todo momento de lo tan largos años luchado. Un pequeño suspiro separa nuestro júbilo de nuestro fracaso y es el precio que tenemos que pagar por intentar alcanzar nuestro singular paraíso. Bienvenido sea. Escaso sacrificio para quien tantos hizo.

13 de febrero de 2015

La CUT 2015 avanza.

Un año más y van... cuatro nos disponemos a realizar esa fiesta anual que los Locos del Cerro nos preparamos con toda la ilusión del mundo.

La elección de una fecha, de la propia ruta en si trazada sobre sendas márcadas y otras menos frecuentadas, la logística con todo lo necesario, la elección de los puntos de apoyo, incorporación o retirada; la prenda de recuerdo intentando que sea de la suficiente calidad para que perdure, etc... como véis una serie de labores necesarias pero que se realizan con el motor de la ilusión que a todos nos empuja y donde todos colaboran en la medida de sus posibilidades.

Van pasando los días, los meses, parece que nada se mueve, pero la CUT está presente y una vez más, cuando queramos darnos cuenta disfrutaremos de la doble A.

Se van cerrando detalles y una vez más todo va cobrando forma. ¡A por ella Locos!.



26 de enero de 2015

Vuestras primeras cien mil


Muchas gracias por haber sido 100.000 los momentos en que nos habéis deleitado con vuestra lectura. Sin vosotros esto habría sido una mera anécdota. Cien mil veces GRACIAS.

19 de enero de 2015

Road to UTMB.

Era la primavera del 2008, si la memoria no me falla,  una vez más me disponía a preparar mis entrenamientos habituales para el MAM. Durante el invierno había ido siendo habitual entrenar con un grupo de corredores del Club Deportivo el Castillo de Villalba. Entrenamientos urbanos durante la semana y de cañadas los domingos. Poco a poco me iba uniendo a ellos una bonita amistad, aunque llegado este punto pensaba que nuestros caminos se alejarían durante unos meses con el cambio de medio.

Así comencé a fijar los miércoles como el día específico para hacer recorridos por el Cerro del Telégrafo, fue en aquel momento donde para mi alegría encontré un compañero que se animó a compartir conmigo aquellas rutas. Aún recuerdo perfectamente sus quejas cada kilómetro final de regreso donde manifestaba que iba cansado y con los músculos tocados. Siempre dejaba la puerta abierta a la posibilidad de no volver en la próxima para descansar. Pero siempre volvía. 

Así juntos, y con la eventual compañía de algún otro aliado (Alex, Runero, Ppong...) fuimos trazando cortafuegos, depósitos, senderos de nuestro cerro. Así lentamente, empapándose de nombres conocidos para sus oídos (Fuenfría, Guarramnillas, Loma del Noruego...) lugares donde seguramente hasta aquel momento no se había planteado la posibilidad de correr. De utilizar la velocidad donde sólo había empleado la resistencia.

A aquellas jornadas, le siguieron muchas otras y poco a poco cada vez fueron más y nuevos amigos los que se fueron uniendo a nuestras escapadas. "Locos del Cerro" cariñosamente nos bautizaron los  compañeros que quedaron en el llano, en el asfalto.

Y pasó el MAM y llegó una nueva temporada y brotó la necesidad de correr por el monte, de forma natural, como el medio donde mejor se encontraba. Vinieron km verticales, carreras de media montaña, distancias de 20, 30 y una prueba de resistencia en Ezcaray que le quitó las dudas interiores que aún le quedaban, que le certificó como corredor de montaña. Llegó el maratón alpino madrileño ¿y luego?. Luego llegó un día donde a un chalado se le ocurrió plantear la posibilidad de afrontar una distancia de 80 km. Una prueba de un buen puñado de horas. Algo que supuso un antes y un después para todos nosotros.

El presente lo conocéis todos bien. Hoy en día la mayor parte de nosotros ha cubierto pruebas de ultradistancia. Los entrenamientos de tres o más horas son habituales. Somos un puñado de amigos que disfrutamos de cada salida y nuestro amigo un ejemplo de tesón y fuerza.

Mirando atrás, a ese comienzo que os he descrito, nada me podría hacer pensar cuantos y hasta donde íbamos a llegar. Era impensable plantearse retos de la envergadura de los que actualmente afrontamos.

Ahora sabéis que le llega el turno de tomar parte en la ultra de las ultras. La Meca del Trail running, la vuelta al macizo del Montblanc donde muchos de nosotros hemos soñado alguna vez estar, como corredor o tan solo como espectador. Pero lo que quiero transmitiros, lo que realmente siento, es que veo que de una forma u otra todos vamos a estar. Esta noticia la hemos celebrado como propia. Estoy seguro que todos aquellos que puedan no dejaran pasar la oportunidad de acompañarle in situ y aquellos que no puedan empujarán en la distancia. No dejarán de estar pendientes cada minuto. Deseosos de que todo se desarrolle felizmente.

Finalmente decir que no me queda la menor duda de que nuestro amigo va a disfrutar. Todos le conocemos. Tiene la fuerza y la resistencia necesaria. La experiencia de haber hecho mucha montaña. La capacidad analítica a la hora de tomar decisiones. Y sabiduría. Sabiduría para saber leer, mirar y vivir todo aquello más allá de la propia carrera y vivirlo como una experiencia inolvidable y quien sabe si irrepetible. 

Amigo Fernan, Biri. Corre por tí. Corre por todos nosotros. Desde hoy y hasta muchos días después de tu regreso donde te pediremos que nos cuentes una y otra vez, vamos a formar parte de tu equipación. Vamos a ser parte de ti, veremos por tus ojos, escucharemos por tus oídos, sufriremos los arañazos de las ramas en tus entrenamientos y el dolor de los tendones en las mañanas siguientes. Lo que te espera es apasionante. Disfrútalo como tú sabes. 


23 de diciembre de 2014

Diciembre del 2008

Hoy, al entrar en la página de la II San Silvestre Villalbina he visto que el bueno de Mikel había colgado esta foto:


y ha sido tal el golpe que me ha dado a la patata tan grato recuerdo que me he puesto sentimental y he decidido pasarme por aquí tan solo, simple y llanamente, para recordaros el porqué de ElHermanoDAlex. El que vea la foto y me conozca no necesita más explicación y, si hoy estoy aquí es por ese con cara de crío que me saca de quicio continuamente pero sin el que sería incompleto.

Grande Jano. Muy grande.

P.D.: Mikel, muchas gracias por la foto y el nudo en la garganta