4 de octubre de 2010
Gracias
Espero tener algo de tiempo en breve para ordenar unas cuantas cosas y poder escribir una crónica, pero no puedo dejar de dar las gracias a todos los Locos que han estado a mi lado de una forma u otra desde que decidí hacer esto. Sabéis que sin vosotros no hubiera sido posible. Gracias.
1 de octubre de 2010
Llegar.
Hoy no toca arenga épica. Ya no, ahora no. Me falta la fuerza interior.
Pero sí puedo deciros algo sentido, desde el interior, de forma humilde.
Mañana hay algo que teneis que tener claro cuando comienze vuestra andadura. LLEGAR.
Disfrutando si se puede del camino, de la compañía, de los paisajes y de la experiencia para LLEGAR con la mejor de las sonrisas.
Sufriendo como perros si las cosas se tuercen, si los kilómetros se hacen eternos, cuando la duda nos gane terreno, LLEGAR siempre el primer pensamiento.
Porque LLEGAR nos permitirá saber si mereció la pena, si disfrutamos o no. No antes.
Porque sin LLEGAR no tendremos respuestas, sólo aplazadas preguntas.
Yo sé que podeis. Por eso os pido solo una cosa: LLEGAR.
Pero sí puedo deciros algo sentido, desde el interior, de forma humilde.
Mañana hay algo que teneis que tener claro cuando comienze vuestra andadura. LLEGAR.
Disfrutando si se puede del camino, de la compañía, de los paisajes y de la experiencia para LLEGAR con la mejor de las sonrisas.
Sufriendo como perros si las cosas se tuercen, si los kilómetros se hacen eternos, cuando la duda nos gane terreno, LLEGAR siempre el primer pensamiento.
Porque LLEGAR nos permitirá saber si mereció la pena, si disfrutamos o no. No antes.
Porque sin LLEGAR no tendremos respuestas, sólo aplazadas preguntas.
Yo sé que podeis. Por eso os pido solo una cosa: LLEGAR.
Y llegó el día
Porque todo lo que tiene que llegar, tarde o temprano, acaba llegando. Esta perogrullada hay veces que nos es complicado entenderla, ya que nuestra dura cabezota insiste una y otra vez en ocultarnos la realidad, aunque ésta esté ahí. Pero el caso que nos ocupa es bien distinto, puesto que lo que estaba por llegar era temido y ansiado por partes iguales.
Pues bien, dejadme la enorme y esperpéntica osadía de atreverme a deciros que no hay que temer nada, porque como bien os decía al principio, todo lo que tiene que llegar acaba llegando. Esto no significa ni más ni menos que mañana, poquito a poco (Lasai) irán aconteciendo las cosas que están por pasar y lo único que tendréis que hacer es ir fluyendo a través de ellas. Asimiladlas, admitidlas, quedaos con las que os llenen y de las demás, simplemente pasad. Obviad las negativas y así, poquito a poco (Lasai) el camino a Segovia se irá haciendo cada vez más corto, porque cada paso cuenta, incluso cuando es para atrás.
Sé que lo que hoy corresponde aquí es una de esas retóricas épicas que nos hacen creer Alejandro Magno o Atila, pero esa se la dejo al bueno de Prisi, que es el que tiene el don de la letra. Yo sólo, humíldemente y desde este pequeño espacio os muestro mi más sincera admiración y respeto, porque lo que mañana vais a afrontar es lo que se merece, el respeto y la admiración de los que desde aquí os seguiremos cada paso. Sois locos, no lo olvidéis, locos del cerro que disfrutan con algo que muy pocos entienden. Si mañana se da la situación y lográis entenderlo, vosotros también disfrutaréis de lo que os corresponde, pero tendréis que ser pacientes, todo tiene un precio.
Gracias por ilusionarme con esta VUESTRA hazaña y nos vemos en el camino.
¡AUPA LOS LOCOS DEL CERRO Y SU SANA LOCURA!
Pues bien, dejadme la enorme y esperpéntica osadía de atreverme a deciros que no hay que temer nada, porque como bien os decía al principio, todo lo que tiene que llegar acaba llegando. Esto no significa ni más ni menos que mañana, poquito a poco (Lasai) irán aconteciendo las cosas que están por pasar y lo único que tendréis que hacer es ir fluyendo a través de ellas. Asimiladlas, admitidlas, quedaos con las que os llenen y de las demás, simplemente pasad. Obviad las negativas y así, poquito a poco (Lasai) el camino a Segovia se irá haciendo cada vez más corto, porque cada paso cuenta, incluso cuando es para atrás.
Sé que lo que hoy corresponde aquí es una de esas retóricas épicas que nos hacen creer Alejandro Magno o Atila, pero esa se la dejo al bueno de Prisi, que es el que tiene el don de la letra. Yo sólo, humíldemente y desde este pequeño espacio os muestro mi más sincera admiración y respeto, porque lo que mañana vais a afrontar es lo que se merece, el respeto y la admiración de los que desde aquí os seguiremos cada paso. Sois locos, no lo olvidéis, locos del cerro que disfrutan con algo que muy pocos entienden. Si mañana se da la situación y lográis entenderlo, vosotros también disfrutaréis de lo que os corresponde, pero tendréis que ser pacientes, todo tiene un precio.
Gracias por ilusionarme con esta VUESTRA hazaña y nos vemos en el camino.
¡AUPA LOS LOCOS DEL CERRO Y SU SANA LOCURA!
29 de septiembre de 2010
Corazón de León.
Ya van regresando los latidos fieros, poco a poco se sobreponen al débil pulso tras la enfermedad del ánimo.
Porque no es nuestro sino otro que el de continuar, levantarnos y caminar.
Porque tenemos la fortuna de contar con nuestras piernas para que nos lleve a sitios que sueña nuestra alma... unas veces en forma de conquista, otras de huída.
Zancadas que nunca serían dadas sin el impulso del corazón. Y, ahora que se restablece de los pasados malos momentos, lentamente aumenta su impulso vital.
No necesito grandes hazañas para pelear cada segundo, para tirar en cada cuesta y, desde luego para compartirlo con vosotros. Así que, aunque en menor escala, mientras me sea posible, seguireis sintiendo mi compañía.
Porque no es nuestro sino otro que el de continuar, levantarnos y caminar.
Porque tenemos la fortuna de contar con nuestras piernas para que nos lleve a sitios que sueña nuestra alma... unas veces en forma de conquista, otras de huída.
Zancadas que nunca serían dadas sin el impulso del corazón. Y, ahora que se restablece de los pasados malos momentos, lentamente aumenta su impulso vital.
No necesito grandes hazañas para pelear cada segundo, para tirar en cada cuesta y, desde luego para compartirlo con vosotros. Así que, aunque en menor escala, mientras me sea posible, seguireis sintiendo mi compañía.
24 de septiembre de 2010
Locos, del Cerro.
Parece mentira que, desde aquel primer momento en que coincidí con la gente del Club Castillo de Collado Villalba haya llegado hasta aquí.
A los primeros trotes enseguida le siguió las primeras escaramuzas por las faldas del cerro con mi gran amigo Fernando. Recuerdo perfectamente como en los giros continuos a la dehesa le iba hablando de los terrenos y caminos que se escondían en esa elevación coronada por un Telégrafo que preside nuestra dehesa. Y como, iba despertando en él el interés y las ganas de conocerlos.
A esos primeros tanteos se unió enseguida Alberto, siempre dispuesto a los desafios. Y así entre primeros cortafuegos, relatos de antiguos MAM, de preciosos hayedos en Zegama, fue naciendo el espíritu de aquellos locos.
A estos locos le siguieron más, Mikel (a quien debemos la materialización de este espacio), Luis Angel... pero es que la progresión no ha cesado y hoy Chema, Carlos, David y Miguel, Javi, Rafa y algunos más han disfrutado y padecido su hechizo.
Anoche digo, el mejor regalo, el que me llegó de veras dentro, fue ver como esa pequeña semilla de entusiasmo, de cariño, de pasión por el Cerro, por el monte y la aventura, por el camino inóspito alcanzaba a tantos. Como había germinado.
Algo que jamás pude imaginar y de lo que humildemente, no puedo evitar sentirme emocionado, feliz y de alguna forma orgulloso.
Gracias Locos del Cerro.
A los primeros trotes enseguida le siguió las primeras escaramuzas por las faldas del cerro con mi gran amigo Fernando. Recuerdo perfectamente como en los giros continuos a la dehesa le iba hablando de los terrenos y caminos que se escondían en esa elevación coronada por un Telégrafo que preside nuestra dehesa. Y como, iba despertando en él el interés y las ganas de conocerlos.
A esos primeros tanteos se unió enseguida Alberto, siempre dispuesto a los desafios. Y así entre primeros cortafuegos, relatos de antiguos MAM, de preciosos hayedos en Zegama, fue naciendo el espíritu de aquellos locos.
A estos locos le siguieron más, Mikel (a quien debemos la materialización de este espacio), Luis Angel... pero es que la progresión no ha cesado y hoy Chema, Carlos, David y Miguel, Javi, Rafa y algunos más han disfrutado y padecido su hechizo.
Anoche digo, el mejor regalo, el que me llegó de veras dentro, fue ver como esa pequeña semilla de entusiasmo, de cariño, de pasión por el Cerro, por el monte y la aventura, por el camino inóspito alcanzaba a tantos. Como había germinado.
Algo que jamás pude imaginar y de lo que humildemente, no puedo evitar sentirme emocionado, feliz y de alguna forma orgulloso.
Gracias Locos del Cerro.
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