A todos aquellos que nos leeis, asidua o ocasionalmente. Es este un espacio abierto a todos aquellos que disfrutan con el monte, practicando deporte por la naturaleza, caminando, corriendo, rodando en una MTB... os animo a pisar la arena y participar activamente. Dejar vuestros comentarios, vuestras opiniones.
Sin debate, sin intercambio de experiencias, opiniones o puntos de vista es más dificil crecer. Necesitamos conocer vuestras carreras, vuestros métodos de entrenamiento o nuevos trayectos que recorrer.
Así que, espero que al menos alguno de vosotros, que visitais este rincón donde las historias de unos locos esperan las vuestras, acepte compartirlas con todos.
Queremos seguir creciendo. Queremos seguir aprendiendo y compartiendo.
8 de febrero de 2013
7 de febrero de 2013
Felicidad compartida
Una de las grandezas del ser humano es el hecho de dar un pasito hacia la felicidad con motivo de la alegría del otro. Voy a intentar ser más claro con un par de someros ejemplos:
- Unos amigos llegan a Navacerrada. Tú sales a su encuentro y al abrazarles eres más feliz que si el que estuviera llegando fueras tu mismo. Incluso se emborrona tu mirada al recordarlo un año después.
- (Otro ejemplo más reciente y que ha dado pie a esta entrada) Unos amigos van a ser papás y tu te pones nervioso y contento como si tu fueras a ser tío, se te ilumina la cara, aflora una sonrisa cómplice y sientes mariposillas en el estómago.
Por contra, lo más triste es que también somos capaces de dar otro pasito hacia la felicidad con motivo de la desdicha del otro. Para esto último, por desgracia, no es necesario que ponga ejemplo alguno.
Resumen. Hoy siendo corto y buscando una excusa en un pensamiento que me sobrevino el domingo quería deciros que soy feliz, no sólo por lo que a mí me acontece, sino porque mis amigos también lo son.
P.D.: ¡No todo va a ser correr, leñe!
4 de febrero de 2013
Cinco...
Hace ya cinco años que di aquella vuelta a la Dehesa , fueron 19 minutos difíciles de olvidar, llenos de esfuerzo y metas tan aparentemente sencillas como llegar hasta el siguiente árbol. Dos días más tarde repetí aquella vuelta, tardé un minuto más en completar el reto, pero conseguí llegar vivo al coche.
Poco a poco la Dehesa se fue quedando pequeña, los recorridos se fueron alargando y me fui quitando poco a poco los kilos de más en la cuesta de Fontenebros.
Me llena de felicidad pensar que aquel 4 de febrero de 2008 cambió mi vida. Doce mil ciento diez kilómetros (y medio) después mantengo la ilusión de aquella fría mañana y sigo disfrutando del reto de llegar al siguiente árbol.
Pero no son los kilómetroso los retos lo que me hacen seguir sino ese maravilloso grupo de gente quese ha formado a las faldas de Cabeza Mediana, esos Locos del Cerro que hacen que cada domingo sea especial. ¡Gracias amigos!
2 de febrero de 2013
¿Eficacia o tesón?
Mientras contestaba el otro día a Luis me acordé de un libro que leí hace tiempo, El peor viaje del mundo, que narra la fracasada conquista del Polo Sur por parte de Robert Falcon Scott frente a la más certera eficacia de Roald Amundsen. El primero comenzó su andadura antes pero no eligió bien ni los animales (ponis frente a perros, más adaptados al frío) ni el medio de transporte (pesados trineos mecánicos frente a los clásicos) . El segundo previno mejor futuros problemas y tuvo el acierto de sacrificar a tiempo algún animal dejando un aprovisionamiento para el regreso. Scott, sin embargo, logró superar todos los obstáculos a costa de ir perdiéndolo todo hasta que sólo quedó por sacrificar su propia vida.
Y me acordaba de ello porque, a pesar del rotundo fracaso, esta aventura entronó a Scott a lo más alto de los héroes británicos y lo convirtió en un verdadero icono ya que su muerte se consideró un ejemplo de heroísmo. Sin embargo, con el paso de los años y analizada con más frialdad la expedición, comenzaron a aparecer voces cada vez más críticas que cuestionaban el liderazgo del marino británico.
En resumen, Amundsen fue un mejor estratega mientras que Scott no supo interpretar y hacer frente a los problemas con una buena táctica sustituyéndola por tesón y sacrificio. El primero consiguió llegar más rápido y regresar sano y salvo. El segundo, logró la gesta tarde y no pudo traer indemnes a sus compañeros de viaje.Y ese es en definitiva el dilema: si afrontamos lo que no podemos, lo que nos supera, bien por falta de fuerzas o por desconocimiento ¿estamos actuando bien o somos unos inconscientes? El montañismo es otro buen ejemplo de lo que cuestan en vidas las malas decisiones. En él, los atrevimientos se traducen en muchas ocasiones en muertes prematuras. También hay gente como Rob Hall que a cien metros de la cumbre del Everest tuvo la suficiente sangre fría como volverse atrás dejando allí muchas ilusiones pero salvando probablemente la vida.
Desde luego que en nuestro caso no se trata de una cuestión de vida o muerte, en principio, pero sí podremos evitar situaciones muy desagradables y lesiones graves. No todo es sufrir hasta el límite a costa de nuestra propia salud. Tenemos que lograr elegir aquello que más se adapte a nosotros y tener la suficiente templanza para abandonar, incluso antes de empezar, si nuestra preparación no es la adecuada. No es bueno ‘esconder’ tras la épica una mala gestión de nuestra planificación. Y no es bueno porque puede costarnos caro.
Me gusta en este sentido la seriedad con la que afronta gente como Josema, Chema, Carlos, Halfon,… (distintas velocidades y un mismo propósito) sus objetivos. Hay que intentar evitar el mayor número de problemas antes de surjan. Admiro el aprendizaje casi invisible pero muy eficiente de Mikel madurando sin prisa pero sin pausa.
Aunque no por ello dejo de sentir envidia de la capacidad de Luis o Ppong para sobreponerse a todas las circunstancias adversas por duras que éstas sean; la fresca alegría, sin inhibiciones, de Lluvio, Rafagti,… al afrontar distancias que dan miedo; la seriedad y concentración de Nicki o Angelillo durante las carreras; la ilusión de los que empiezan como Dioni o Gonchu… De todos se puede aprender, incluidos los que no nombro. Es cuestión de ser observador y utilizar sus cualidades en nuestro propio beneficio. Con seriedad, con capacidad, con aprendizaje, con alegría y, sobre todo, con ilusión, conseguiremos nuestros objetivos disfrutando.
1 de febrero de 2013
La atracción del monte.
Son ya varias las ocasiones y a las personas que he escuchado decir "sois como una secta, los que salen con vosotros ya no vuelven al asfalto".
Nuestro índice de "captación" no es del 100% hubo quien vino probó y, o no le gustó, o no se adaptó al terreno que frecuentamos: El Monte.
Pero si es cierto que son mayoría quienes han descubierto en la carrera Trail o, monte a través, un mundo lo suficientemente atractivo como para convertirse en su habitat habitual.
Por que, ¿no se puede negar que el entorno que nos presta la naturaleza con sus paisajes, su terreno variado y su climatología es mucho más... divertido?.
Si además a esto unimos un ambiente de camaradería, de compañerismo, donde se comparten experiencias e ilusiones. Si sumamos una mayor "humanidad" percibida en entornos más agrestes, en situaciones más extremas, donde el grupo empuja y une, donde la individualidad ocupa un plano menos relevante. Es fácil entender lo que ocurre y porqué ocurre.
No es tanto mérito de nadie o de nada. Es básicamente sentido común, simple probabilidad. Quien prueba, suele repetir.
Nuestro índice de "captación" no es del 100% hubo quien vino probó y, o no le gustó, o no se adaptó al terreno que frecuentamos: El Monte.
Pero si es cierto que son mayoría quienes han descubierto en la carrera Trail o, monte a través, un mundo lo suficientemente atractivo como para convertirse en su habitat habitual.
Por que, ¿no se puede negar que el entorno que nos presta la naturaleza con sus paisajes, su terreno variado y su climatología es mucho más... divertido?.
Si además a esto unimos un ambiente de camaradería, de compañerismo, donde se comparten experiencias e ilusiones. Si sumamos una mayor "humanidad" percibida en entornos más agrestes, en situaciones más extremas, donde el grupo empuja y une, donde la individualidad ocupa un plano menos relevante. Es fácil entender lo que ocurre y porqué ocurre.
No es tanto mérito de nadie o de nada. Es básicamente sentido común, simple probabilidad. Quien prueba, suele repetir.
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